Ayer pasé uno de los peores ratos que he pasado delante del ordenador. De buenas a primeras el aparato decidió que su tabla de particiones ya no era adecuada y la eliminó. El acojone fue monumental, y tras arrancar con el live CD de Ubuntu 7.10 y descubrir que mis temores estaban justificados casi me da un infarto. Ya no era solo perder todos los datos, en realidad no había nada “importante” o irrecuperable, pero reinstalar Gentoo de nuevo y volver a la misma configuración que tengo ahora es un proceso bastante largo.
Por suerte, encontré TestDisk, una aplicación de software libre que está diseñada precisamente para salvar el culo de los incautos como yo que no hacen copias de seguridad con frecuencia. A continuación un pequeño HOWTO para usarlo.
Antes de que os volváis locos por arreglar vuestro disco duro muerto os aviso de que es posible que algo salga mal y se pierdan todos los datos que hay en él. Yo recurrí a esto por que daba por perdidos los datos… y una vez que ya lo había asumido no me importaba experimentar un poco para ver cual era el resultado. Por suerte todo salió bien y conseguí recuperar mi disco tal y como estaba.
Accediendo al disco duro dañado
En mi caso se trataba de un portátil así que la única forma que se me ocurrió fue usar el Live CD de Ubuntu 7.10. Pero también sirve si conectáis el disco duro a otro PC siempre y cuanto tenga un sistema operativo sobre el que se pueda ejecutar TestDisk. Es importante que dispongamos de acceso a Internet para poder descargar e instalar TestDisk.